«El daño podría ser insuperable», dijo el gobierno panameño
«una falsa percepción» del país como un posible paraíso fiscal «tendrá consecuencias devastadoras para Panamá y su gente». /Revista agenda
Panamá teme que la publicación el domingo de una nueva denuncia sobre el secreto financiero en paraísos fiscales globales pueda volver a manchar su reputación, que fue seriamente dañada por el escándalo de los «Papeles de Panamá», según una carta del gobierno difundida por medios locales.
La investigación «Pandora Papers» es el resultado del trabajo de más de 600 reporteros en 117 países, dijo el ICIJ.
La carta del gobierno panameño también hace referencia a algunas de las reformas que ha realizado el país centroamericano en los últimos años, aunque permanece en la lista de paraísos fiscales de la UE.
También indica que desde 2016 se ha suspendido el registro de más de 395.000 empresas y fundaciones, alrededor de la mitad de las existentes en ese momento.
El gobierno teme que Panamá vuelva a ser el epicentro de un nuevo escándalo mundial de paraísos fiscales como el que siguió a la divulgación de los «Papeles de Panamá» por parte del ICIJ en 2016.
Esa filtración masiva de datos expuso la evasión y la evasión fiscal generalizadas utilizando estructuras complejas de empresas fantasma en el extranjero y provocó una protesta internacional.
La filtración, vinculada al bufete de abogados panameño Mossack Fonseca, dañó la imagen internacional de Panamá, a pesar de que la mayoría de las empresas involucradas estaban en el extranjero.
La investigación reveló el encubrimiento de propiedades, empresas, activos, ganancias y evasión fiscal por parte de jefes de Estado y de gobierno, líderes políticos y personalidades de las finanzas, el deporte y las artes.
Desde entonces, Panamá ha llevado a cabo diversas reformas legales para fortalecer los controles bancarios y sancionar la evasión fiscal con penas de cárcel.
La Panamá de 2016 «no se parece en nada a la Panamá de hoy», dijo el gobierno en su carta.