«Simplemente queremos poder vivir una vida normal.» Millones de ciudadanos sin medicinas empiezan a pagar altos costos y en casos a suspender tratamientos que les quitará la vida. «No puede simplemente dejar de tomarla», «La insulina es un medicamento esencial para su supervivencia».
La escasez de medicamentos se ha convertido en un problema cada vez más grave para los iraníes de a pie, ya que las interrupciones en el transporte marítimo, las sanciones, la inflación, el debilitamiento del rial y los daños directos al sector farmacéutico iraní están poniendo a prueba el suministro de medicamentos del país.
Los medicamentos y los bienes humanitarios están exentos de sanciones, las empresas iraníes tienen dificultades para transferir dinero a proveedores extranjeros, obtener seguros y organizar los envíos.
El ministerio de Sanidad, indicó que 16 fábricas farmacéuticas y más de 70 hospitales han sido atacados desde que comenzó la guerra, calificando los ataques de violaciones de las normas humanitarias.
Entre las empresas afectadas por falta de medicamentos y afectaciones a infraestructura por bombardeos está Tofigh Daru Research and Engineering Co., compañía en Teherán que produce farmacéuticos activos para tratamientos para el cáncer y la esclerosis múltiple.
«Simplemente producíamos medicamentos para los pacientes» dice Navid Nobakht, director ejecutivo de Tofigh Daru, afirmó
Según funcionarios iraníes, el bloqueo naval estadounidense y la situación bélica general han dificultado la entrada al país de materias primas farmacéuticas, especialmente procedentes de proveedores importantes como India y China.
Además, la inflación y la depreciación del rial iraní han incrementado el costo de las materias primas importadas, los equipos, el embalaje y el transporte, lo que está afectando a fabricantes, distribuidores, farmacias y, en última instancia, a los pacientes.




