La expiración del Nuevo Tratado START, enfrenta una nueva carrera armamentista nuclear. La decisión de iniciar una guerra nuclear puede ser tomada por una sola persona, Donal Trump, Vladimir Putin, Xi Jinping o cualquier otro líder de un estado con armas nucleares y sin necesidad de consultar previamente con nadie. También pudiera ser provocada por error.
En 2025, el presidente de EEUU Donal Trump dijo: “No hay razón para que construyamos armas nucleares nuevas. Ya tenemos muchísimas… Podríamos destruir el mundo 50, 100 veces. Y aquí estamos, construyendo nuevas armas nucleares… Todos estamos gastando muchísimo dinero que podríamos estar invirtiendo en otras cosas que, con suerte, son mucho más productivas”.
El uso de un arma nuclear táctica por cualquier circunstancia, podría desencadenar una oleada de respuestas más intensas con armas estratégicas mucho más poderosas que causarían una pérdida incalculable de vidas, un envenenamiento radiactivo generalizado y una destrucción a una escala sin precedentes en la historia de la humanidad.
La probabilidad de una destrucción mutua ha disuadido el uso de armas nucleares. Pero en el mundo actual no existe confianza únicamente en la disuasión. Rusia y EEUU ya no se adhieren a los tratados de control de armas nucleares el Nuevo START, han expirado.
No hay mayor amenaza para la humanidad que una guerra nuclear; sin embargo, no hay negociaciones en curso para reemplazar el tratado, ni se están debatiendo medidas para considerar una nueva generación de límites a las armas nucleares.
Rusia y EEUU deben revitalizar pronto las negociaciones sobre un sustituto verificable del Nuevo START, con mecanismos más eficaces para prevenir el desarrollo, la proliferación y el uso de armas nucleares. Ambas potencias saben de la necesidad de evitar una guerra nuclear imposible de ganar.
El Nuevo Tratado START se desvanece en la historia mientras la IA abre una probable sucesión de dominio exclusivo de las armas nucleares. Incluso la tecnología de IA pudiera convertirse en un arma estratégica principal, o bien permitirá la rápida creación de alternativas que haga de los arsenales nucleares en la actualidad, irrelevantes a los resultados del mundo real. Pero, aunque la IA se vuelva más versátil como fuerza disruptiva y destructiva, las armas nucleares y la amenaza de una guerra nuclear no van a desaparecer.
El mundo insta a los lideres a priorizar el control de armas nucleares. La posibilidad de un error catastrófico o un error de cálculo que debe ser una prioridad para la seguridad de la humanidad.




