Después de fracasar con el equipo profesional colombiano, Millonarios de Bogotá, el jugador buscó opciones para vincularse a algún club de futbol extranjero; ninguno lo contrató.

Falcao salió despotricando de la liga de futbol profesional de su país, de sus directivos, árbitros, prensa y otros sectores que recibieron agravios del “tigre”, dolido por su pobre actuación y la de su equipo, eliminado en todos los torneos nacionales e internacionales.
Falcao, por entonces acosado por múltiples lesiones, jugó 29 partidos y marcó 11 goles; si bien una cifra no despreciable, sí absolutamente inoficiosa para las ambiciones del club.
El paso por Millonarios sirvió para generar estrategias de marketing nunca antes ofrecidas en el futbol por clubes del país, una negociación millonaria pagada con la ilusión y los bolsillos de miles de seguidores.
Falcao, a sus 39 años, vuelve a generar alguna expectativa comercial y ojalá deportiva.
Las redes sociales se inundaron de comentarios a favor y en contra por la contratación del futbolista, insignia de futbol nacional en Colombia y en Europa.
¿Volverá?




