Washington y Moscú, desde la aceptación de un plan de paz, buscan el surgimiento de nuevos acuerdos económicos de beneficio mutuo / El vencedor de la guerra en Ucrania, Rusia, y el “padrino” del vencido, EEUU, negocian su futuro económico y las bondades de la gran oferta de mercado que significa Europa para el futuro energético.
La guerra en Ucrania no es solo muerte y horror; los casos de corrupción son cada vez más escabrosos, denuncia un sector de la prensa de Kiev. Sin embargo, los medios en EEUU eluden como estrategia voluntaria, esperando que Zelensky, como es costumbre, cambie su posición de aceptar negociar; entonces esos medios dejarían de ocultar conversaciones y grabaciones en las que se ve a socios de Zelensky cargando dólares marcados por la reserva federal, según Lorenzo Ramírez, estratega internacionalista español.
El ultimátum de Trump avanza a medias; Zelensky, bajo presión, aceptó y ahora Rusia responderá a los ajustes elaborados que, antes que acuerdos sobre un alto el fuego, territorialidad y seguridad, busca acelerar un futuro nuevo acuerdo económico con EEUU. No es necesario enredarse en historias sobre los hombres que van a Moscú o las especulaciones de los descartados líderes de Europa.
Aspectos como el futuro del mercado energético en un nuevo entorno comercial y geopolítico a partir de la obtención de recursos minerales en Ucrania, la participación de EEUU en la nueva ruta al Ártico que domina Rusia y la renovación comercial a futuro en el mercado europeo de gas ruso comprado por EEUU. Eso es lo que importa; los muertos ya fueron, evitar que caigan más víctimas es la propaganda.
La operación política de EEUU puede ser un lavado de cara como sucedió en Gaza; incluso en medio del espectáculo, el nepotismo estadounidense comanda con la presencia del yerno de Trump como negociador en Moscú.
En Ucrania, la red de corrupción que Trump ha prometido exterminar hace mella en la población, que de un 84% de preferencias y apoyo a la guerra en 2022 ha pasado a un 52% hoy.
También cansa y es “cada vez es más evidente que esa maquinaria de corrupción tiene engrase desde el Pentágono, la Reserva Federal y el tesoro con la intención de utilizar a modos de chantaje; esta es la gran cloaca de la que nadie quiere hablar, pero que luego afecta a Zelensky, EEUU y a Europa, que se queda fuera de todo”, concreta Ramírez.
El impresionante gasto militar de ayuda a Ucrania está permeado por mordidas evidentes. La cadena ABC dijo que el ucraniano parece dispuesto a aceptar órdenes de Washington y se entrevé la situación de la que aún nadie habla, y es la negociación de la salida de Zelensky mediante ofrecimiento de asilo en EEUU o uno de los aliados; el fin es evitar que facciones de extrema derecha o de aquellos que le apoyaron a sostener el pulso con Rusia pudieran sentirse traicionados y proclamar su venganza.
La semana siguiente, con la presión a fondo sobre Ucrania, Trump espera procesar el comienzo del fin y dedicar más tiempo al control de Hispanoamérica, la delicada situación en Taiwán y el inesperado deseo de Japón por exigir el derecho a iniciar su carrera nuclear.
Rusia, sin prisa, aprovecha su posición de vencedor y estimula concesiones a Ucrania para la progresiva suspensión de sanciones y el lento reintegro a la economía global. Su relacionamiento con EEUU está protegido por el mutuo interés energético; la red de almacenamiento y distribución ucraniana será utilizada para llevar gas ruso vendido a EEUU y este a su vez para distribuirlo a toda la UE.
La fortaleza de las relaciones EEUU – Rusia debe comprometer de alguna forma, y es el interés de Trump reducir la relación Rusia – China. Putin, por su lado, se fortalece con las dos potencias a su lado. Los demás por ahora no cuentan.




