No es fácil determinar el objetivo de la guerra en Ucrania. Desde el principio el acuerdo pacífico fue roto, el acuerdo ruso – ucraniano fue saboteado por EE. UU. y el Reino Unido y la trama híbrida se hizo difícil de desenredar. Ucrania ya no tiene la capacidad de desplegar los hombres ni las armas necesarias para contener el avance ruso. Cuanto más dure la guerra, más territorio perderá y menos hombres y armas llegarán. “El problema con Ucrania no es que se esté quedando sin dinero”, expresó el secretario de estado de EE. UU., “sino que se está quedando sin ucranianos”.
Zelensky tendrá que explicar a su extenuada nación porqué valió la pena elegir el camino de la guerra en lugar de la diplomacia tras las conversaciones en Estambul en 2022. Debe explicar por qué sucumbió a la presión occidental de Joe Biden y Boris Jhonson para perseguir otros objetivos más amplios, porqué la búsqueda de esos objetivos más amplios valió la pena a costa de perder tantas vidas, (Un millón de muertos, más diez millones de desplazados y tres millones mutilados) tantas familias desmembradas y tantas tierras perdidas (Rusia ha invadido el 25% del territorio nacional ucraniano) y su sobrevivencia depende de encontrar a quien culpar. Cada vez que despidió a sus generales de guerra y los culpó de la situación en los frentes, su situación empeoró y tampoco bastará con inculpar únicamente al presidente ruso Vladimir Putin. Joe Biden encabeza el listado de los implicados responsables, Jhonson, Macron, Scholtz, Von der Leyen, Stoltenberg, la lista es larga.
“Zelensky… tampoco debería haber permitido que esto sucediera. No es ningún ángel. Zelensky decidió que ‘quiero luchar’”. Dijo recién el presidente Donal Trump desde su oficina oval.
Zelensky con un paso de ingratitud ha echado la culpa de su desastre al expresidente Joe Biden, se quejó de la falta de apoyo. “Con el debido respeto a EE. UU. y a la administración”, dijo, “no quiero la misma situación que tuvimos con Biden”. Un “lambetazo” a Trump incluso poniéndose contra la UE que tanto le ha apoyado.
Zelensky tendrá que explicar a los ucranianos su papel en la tragedia. Tendrá que defender su decisión de ceder a la presión de Occidente para que no firmará nada con Rusia y “simplemente luchar”, como habría dicho el entonces primer ministro británico Boris Johnson, ya no es la opción.
El contexto lleva a que Joe Biden también tendrá que explicar algún día para qué sirvió la guerra en Ucrania después del saboteo a las prometedoras conversaciones de Estambul, no significa que Zelensky esté injustificado al culpar a Biden.
Si bien Biden prometió y aseguró millones de recursos y alcanzó el objetivo de destruir para reconstruir con las grandes corporaciones de su país, bajo la repetida acción de que “a Ucrania todo lo que necesitara durante el tiempo que fuera necesario”, pero esa promesa evolucionó a todo lo que acordamos durante el tiempo que fuera conveniente. Y nunca se dio una respuesta clara a la pregunta “¿Qué necesitan para hacer qué?”.
Lo único que evidencia es que existió un estado que se entregó a la destrucción en un escenario a futuro empobrecido sin gente (Ahora son apenas unos quince millones de ucranianos y siguen huyendo tras la orden de enviar a todos los hombres a la guerra, sin ninguna experiencia ni recursos y con el ejemplo para que Europa muera de miedo y se aferre a Ucrania o, ¿abandone su propia carrera y muera trágicamente con el valor y el dolor del incondicional… valdrá la pena?
“El objetivo más importante, era que Ucrania sobreviviera como un país soberano y democrático, libre de buscar la integración con Occidente”.
Es probable que sin el acuerdo interferido por Biden en 2022 entonces, tendríamos a una Ucrania soberana, completa, libre de buscar la integración económica y cultural –pero no militar– con Occidente.




