El mundo en un entorno geopolítico cada vez con menos condiciones al futuro soñado por las mayorías/ El miedo de las élites por la pérdida de poder conduce a la gestación de un miedo colectivo mayor como factor determinante de sometimiento, incluidos sus elegidos líderes y sus maniqueas prácticas de cercenar las libertades humanas

La bipolaridad EEUU – Rusia, que mantuvo el control y la tensión bajo una “guerra fría” desde la mitad del siglo XX es historia. El oculto poder de “los mejores de la sociedad” que por siglos ha ocupado su sitio de privilegio disponiendo todo, siente ahora una descomunal amenaza, la multipolaridad. La ruptura del mandato de las élites rompe el “orden social” establecido por ellas, un Nuevo Orden Mundial requiere acciones de choque y destrucción, una guerra, una pandemia, herramientas políticas para someter voluntades.
Europa, la gran mediadora y garante de los más duros conflictos tras las guerras mundiales perdió su papel y de manera sorpresiva paso de ser el catalizador de la paz en Liba, Sudan, los Balcanes, Siria… a tomar partida en la guerra en Ucrania. Convirtió a Rusia su fiable socio en su execrable y monstruoso enemigo. Oscuros intereses la han condicionado.
EEUU tras un humillante paso por Afganistán provocó la guerra en Ucrania y con ella la capitulación de Europa para el intento de arrasar a Rusia que no cayó, pero si empujó a la Unión Europea bajo el mandato de Charles Michael, Joseph Borrell y Ürsula von Der Leyen al mandato de Washington. Allí, delegados de la UE y partidos opositores ahora empiezan a hacerles entender que el enemigo estaba camuflado al otro lado del atlántico.
La agujereada UE determina como biombo distractor que las acciones del premier rumano Víctor Orban, con visitas a Kiev y Moscú son una “bomba de oxígeno” al Kremlin y le ha puesto como el enemigo interno de las instituciones de la UE, se ha roto la disciplina de voto, se ahonda la fractura de la UE y las élites descansan hallan alivio para otro sorbo de placer.
En la UE la mayoría de los socios azuzados por von Der Leyen han firmado tratados de seguridad y apoyo a Ucrania, respaldan la gestión de la líder que impone y amenaza a Rumania y otros Estados “indisciplinados” y que son conminados incluso al retiro de la unión en un discurso de rabia poder y mentira. La rusofobia es un elemento demoledor de las élites para justificar el permanente conflicto y no perder el control social.
Europa no volverá a ser la misma, la protección otorgada e impuesta por las élites obliga a sostener la guerra en Ucrania y dividir más, encerrar en miedo e imputar más colaboración ciudadana, intensificar la perdida de libertades con resignación.
La “segunda cumbre de paz de Zelensky” servirá para refrendar el constante y “eterno” apoyo a Ucrania y el constante y “eterno” odio a Rusia. Es el escenario favorable para las élites mundiales, sostener y ahondar el conflicto sobre el cual pueden ellos seguir instituyendo sus pilastras de mando. Lo peor o mejor según se vea, es que no saben aún como “manejar” los poderoso embates de China, los BRICS, el sur global… más de cuatro mil millones de personas que también sin plenas libertades obedecen bajo otros criterios a las mismas conductas. Y todo va a suceder antes de las elecciones de EEUU en noviembre porque sencillamente sea el republicano Donal Trump o el elegido candidato demócrata (Kamala Harris), poco podrá hacer en torno al tema de la guerra en Ucrania que es la guerra de Europa y todo estará sellado por “los superiores de la sociedad” en tratados de la UE bajo el titulo Washington – Kiev.
Aún nos queda humanidad para las afrentas.




