Exactamente tres años después del inicio de la invasión de Ucrania, el resultado del conflicto favorece el interés de Rusia en todos sus objetivos y como lo indicaba la prensa libre el poder del Kremlin es insuperable / Pese a la intervención de la UE y la OTAN, las sanciones económicas y el profundo deseo de convencer al mundo de irse en contra de Moscú el conflicto se resuelve bajo el poder y las ambiciones de Trump y Putin, el invitado plantado y el invadido olvidado.
La guerra en Ucrania, operación especial para Rusia, se construyó muchos años antes con el incumplimiento de acuerdos y la intervención política, económica bajo presencia militar de EE. UU. y Rusia. De repente nos ha correspondido testimoniar el momento trágico del siglo, violento y trasformador en el corazón de la Europa ¿una Europa acostumbrada a las guerras?
Más allá de las víctimas mortales, los heridos, los refugiados, las casas e infraestructuras destrozadas, las vidas rotas y el sinsentido, se suma ahora una rebeldía con el líder de su principal aliado y benefactor, Estados Unidos administrado ahora por Donal Trump prometió acabar con la guerra en 24 horas, está tardando algo más pero lo está haciendo a su manera, anteponiendo sus intereses y normalizando al presidente Vladimir Putin y poniendo a los ucranianos y los europeos en segundo plano.
La guerra en Ucrania es la más sangrienta en Europa desde la Segunda Guerra Mundial y, en realidad, comenzó en 2014. Tras la Revolución del euro Maidán, las fuerzas rusas tomaron Crimea y se involucraron en los combates en el Donbás, apoyando a los rebeldes independentistas prorrusos.
Ucrania en derecho quiso integrase a la OTAN desconociendo acuerdos y renunciando a su condición de neutral lo que provocó una invasión rusa y la eliminación de intentos de negociación directa en Estambul saboteados por Joe Biden y Boris Jhonson.
El intento de toma rápida y retirada intempestiva de militares rusos de Kiev provocó intensas teorías aún inentendibles y por conocer en detalle. La toma de la capital de Ucrania se frenó y sin explicación Rusia abandonó la región. ¿Qué sucedió realmente?
Haber tomado Kiev implicaba no sólo la demostración de poder ruso sino la terminación de la guerra misma y con ello el interés de occidente que no pretendía terminarla tan pronto; con los depósitos llenos de armas y la reciente crisis provocada por la pandemia volvieron las industrias militares un ansiado botín para robustecer su detenida economía.
Rusia con el más poderoso ejército de Europa, 1.5 millones de hombres, Ucrania es la segunda fuerza del continente con 400 mil, es incomparable la tecnología y el arsenal de Rusia como la primera potencia del mundo en armamento nuclear con más de mil cabezas nucleares.
El aparente fracaso ruso que occidente insistía en presentar pese avance de las tropas en regiones ucranianas de Donestk, Jarkov, Zaporitya y Lugask, que adhirieron y luego declaradas independientes.
Zelensky conminó a Europa, la llenó de miedo y se entregó a Kiev hasta vaciar los cantones militares, pero el recurso siempre fue insuficiente, la escasez de material, hombres y municiones, las fuerzas ucranianas siempre asistieron a una posición desfavorable, las estrategias de contraofensiva están definitivamente enterrada, Ucrania perdió en el frente de batalla.
Todos los países del mundo estuvieron involucrados de alguna manera, los insistentes llamados de Zelensky a la guerra confrontando a Rusia terminaron por aburrir y la ineptitud de los lideres en Europa puso en franca agonía el tema.
Ahora EE. UU. se asoma a Rusia y olvida a Europa y Ucrania en una osada estrategia de terminar la guerra en el corazón del Viejo Continente. Es el momento de Trump que ha cimbrado los cimientos de la UE, su estrategia de negociador desconoce a quienes en tres años no intentaron algo diferente a la guerra.




