La reunión de París deja lánguidas acciones y compromisos de seguridad sin mayor solidez ni credibilidad. Terminar la guerra entre Ucrania y Rusia aparece ahora como un problema máximo de la inoperancia europea.
La «coalición de los dispuestos» declaró que se implementarán «medidas de seguridad en el aire, el mar y la tierra, así como para la regeneración de las fuerzas armadas de Ucrania». Eso son solo palabras…
También que «estos elementos estarán liderados por Europa», pero con el apoyo de miembros no europeos de la coalición, con el «apoyo propuesto» de EEUU. Sin embargo, esta declaración contenía algunas ambigüedades críticas. Más palabras…
Las ambigüedades probablemente intentan fortalecer futuros compromisos militares de Occidente con Ucrania, tranquilizar a Kiev e impulsar a Volodomir Zelensky a alcanzar la victoria. Pero igual, estos compromisos son muy débiles para un compromiso supuesto de EEUU y el despliegue de fuerzas en Ucrania. Francia y el Reino Unido se han comprometido a establecer «centros militares» en Ucrania y tropas sobre el terreno. Todo es apenas una intención, pues el lenguaje provisional de la declaración conjunta posee enormes riesgos al no indicarse con precisión el apoyo estadounidense «propuesto» y las «medidas de reaseguro». “Esto es significativamente más vago que el borrador de la declaración europea filtrado a AFP antes de la reunión”. El canciller alemán, Friedrich Merz, por ejemplo, asumió el risible «compromiso» de que «Alemania seguirá contribuyendo política, financiera y militarmente», añadió; «Esto podría incluir, por ejemplo, el despliegue de fuerzas en Ucrania, en territorio vecino de la OTAN, tras un alto el fuego».
Keir Starmer dijo que la declaración conjunta «allanaba el camino para el marco legal bajo el cual las fuerzas británicas, francesas y asociadas podrían operar en suelo ucraniano».
Es improbable que las declaraciones impliquen la llegada de fuerzas terrestres considerables, ya que Gran Bretaña y Francia no pueden proporcionarlas sin dedicar la totalidad de sus ejércitos a la iniciativa. Ello hace que sea inconcebible que Moscú acceda a ello. Rusia exigirá esencialmente el tipo de límites concretos y detallados sobre estas fuerzas que la «coalición de los dispuestos» hasta ahora parece decidida a no proporcionar.
Los europeos creen que el limitado respaldo estadounidense recibido en París sea suficiente y representa un éxito significativo. Rusia probablemente rechace cualquier marco de paz de ese tipo, ya que el apoyo estadounidense a la coalición tendrá un precio, y ese precio podría ser Groenlandia.
Otra declaración en las conversaciones de París fue la respuesta a EEUU; seis líderes europeos declararon que «Groenlandia pertenece a su pueblo». «Corresponde a Dinamarca y Groenlandia, y solo a ellos, decidir sobre los asuntos que les conciernen». Washington se apresuró a responder que «la adquisición de Groenlandia es una prioridad de seguridad nacional para EEUU y es vital para disuadir a nuestros adversarios en la región ártica».
La primera ministra danesa, Mette Frederiksen, dijo que, si EEUU tomara Groenlandia por la fuerza, la propia OTAN colapsaría. En estas circunstancias, resulta realmente extraño que los países europeos pidan garantías estadounidenses para las tropas europeas en Ucrania, que dependerían totalmente del apoyo estadounidense.




