Las operaciones de Israel contra Irán cuentan con la connivencia de mayorías en el continente mientras se desestabiliza el centro, extremas de izquierda y derecha se vigorizan. La posición vergonzosa y cobarde para algunos, de los ataques de EEUU e Israel, empieza a condenar a líderes en Europa condenados al fracaso sin influencia y en condición obediente alejando más que nunca esa pretensión de promover un “orden internacional basado en normas”, ello favorece en hundimiento de sus partidos políticos y, pone en entredicho la democracia europea.
Europa asiste y se lía expresando su apoyo a sus “socios” estadounidenses e israelíes, e increíblemente, al condenar a Irán por tomar represalias, estos gobiernos sin duda creen que están actuando “de manera realista”. Ahora Europa se niega a una postura de autonomía y decencia por miedo a Rusia, pero también por miedo a la postura de Trump en caso de que se atrevan a adoptar una actitud firme contra EEUU; el temor es a que Trump se retire con su apoyo a Europa para Ucrania.
Lo irónico es que la guerra contra Irán debilita cualquier posibilidad de ayuda de sistemas militares a Ucrania. Los precios de Gas y Petróleo ya reaccionan a nivel mundial y con ello, fortalecer considerablemente a Rusia tanto económica como diplomáticamente.
Para el mundo en general, ya no existe ninguna diferencia moral entre las guerras de agresión estadounidenses y las de Rusia, ni entre la posición del satélite ruso, Bielorrusia, y la de los satélites europeos de EEUU.
La supuesta amenaza externa que plantea Rusia a las democracias europeas no resulta menor en comparación con las amenazas que ahora enfrentan desde dentro. El beneplácito de los gobiernos europeos al ataque contra Irán aumentará aún más esta amenaza.
La situación de Europa es notable, en sus partidos políticos que pierden votantes que descubren que sus inversiones académicas, no sirven para nada cuando se trata de encontrar buenos empleos, y la juventud idealista se siente repelida por el espectáculo de partidos aparentemente progresistas e internacionalistas que traicionan todos los principios internacionales que alguna vez defendieron, por muy retóricamente que sea. Los embates de Bruselas contra acciones en democracia alertan. No puedes atacar a un socio UE mientras exiges ayuda a uno que no lo es.
Otra situación se trenza con graves riesgos y tiene que ver con los desplazamientos, vendrán más peligros. Musulmanes en toda Europa de los partidos de centroizquierda a la extrema izquierda, tienen posiciones claras y firmes contra las atrocidades de la guerra y la aquiescencia de los europeos.
Los europeos desde Bruselas, sus cancilleres y jefes de estado, en contraste entre su tratamiento de los crímenes rusos contra los ucranianos y los crímenes israelíes contra los palestinos, libaneses e iraníes, los gobiernos europeos no podrían haber dejado más claro que consideran que las vidas de los musulmanes valen una fracción de las de los europeos blancos. Si la guerra entre Israel y EEUU contra Irán provoca el colapso del Estado y una avalancha de refugiados hacia Europa, este problema se agravará aún más.
La estabilidad democrática europea es vital para la supervivencia de la democracia en el mundo entero. También es un pilar esencial del poder duro y blando de EEUU en el mundo. Al apoyar las acciones israelíes para desestabilizar Europa, tanto las administraciones de Biden como las de Trump han tomado una decisión desastrosa, y el hecho de que los gobiernos europeos actuales la hayan apoyado no debería impedirnos ver su insensatez.




