Si bien EE. UU. ve a China como su mayor adversario es un error pretender separar a Rusia de China y hacerla virar contra China. LP7D piensa que esto es imposible de hacer. EE. UU. siempre ha buscado comenzar de nuevo con Rusia, reflexionar equívocamente que Rusia hace parte de la civilización occidental ha sido un permanente fracaso. Nunca serán iguales pero estar en la misma orilla es fundamental para sus intereses de dominio
El principal temor de la administración estadounidense es el colapso ruso. Deben evitarlo a toda costa. Hemos permanente opinado sobre que el temor a la derrota de Rusia supera con creces al temor a la derrota de Ucrania (Este país no existió con influencia por más casi dos siglos) por lo que el momento de apoyar a Ucrania contra Rusia está cambiando, EE. UU. empieza a apoyar a Rusia contra Ucrania. Estamos en ese momento, Rusia controlará el Cáucaso, tendrá su dinero confiscado de manera fraudulenta por la UE y serán levantadas todas las sanciones. Habrá un pacto de iguales EE. UU. – Rusia.
Trump en solo 30 días sacó a Rusia del aislamiento internacional que la prensa de occidente nos vendía y empezó a reconocerla como indiscutible ganador de la guerra y el ocaso de la OTAN, Bruselas se ha silenciado y ninguna reclamación es escuchada. Rusia reescribirá la historia, EE. UU. impulsara su relación con China y China potenciara su estatus, en el medio, consumida por las necesidades de abastecerse de los traes quedara Europa. EE. UU. necesita a Rusia para dedicarse a controlar a China.
En vez de mostrar a Rusia como un agresor la presenta como una poderosa y ruca nación con derechos y lugar en una mesa de tres puestos para las grandes potencias.
Algunos tradicionalistas prorusos y rusofobos europeos insisten de manera dramática y en extremo en que la relación Trump – Putin es como si en la Segunda Guerra Mundial, en lugar de ayudar a Gran Bretaña a luchar contra el Reich nazi, EE. UU. lo hiciera su socio.




