Friedich Merz consiguió un “resultado electoral excepcionalmente bueno, sacudido al país con su política migratoria” pero su posición cambio en sólo un día, ahora el mundo lo ve como un mentiroso y peligroso líder / Los alemanes votaron con el afán de la necesidad y fueron en todas las direcciones, una prueba de que Alemania se está desintegrada en bandos no podría ser mayor / Al final vendrá un gobierno semáforo, coalición de los mismos con diferente cabeza.
El resultado de las elecciones para el supuesto próximo Canciller Federal, con grandes ambiciones y posibilidades bastante limitadas, fue tan decepcionante, apenas 13.435 votos los salvaron. Con 13.435 votantes de un total de 60 millones, Merz evitó por poco ser efectivamente ingobernable. Tuvo muchísima suerte.
Merz sin ninguna pena desdice de sus promesas a sólo un día de haber obtenido una votación favorable. Sobre el tema de Controles Fronterizos, Merz durante campaña anunció y ello le generó una gran cantidad de votantes que cerraría las fronteras, sorpresivamente y buscando ahora los votos que lo pueda llevar a la cancillería ha dicho que de ninguna manera lo hará pese a haberlo insistido durante su campaña, “ninguno de nosotros quiere cerrar fronteras, aunque se dijo en parte de la campaña, ninguno de nosotros quiere cerrar fronteras” enfatizo Merz que busca afanosamente liarse con otros sectores para alcanzar la cancillería pero no será fácil.
Alemania pierde credibilidad desde sus lideres que se acomodan a las necesidades de su estancia en el poder y no en los intereses del ciudadano y la economía.
Merz proclama logara la independencia de Europa de EE. UU. es otra muestra clara de su mentira si bien es un hombre de la banca, ha sido directivo de Black rock en Europa, lobista de Mayer Braun y con asiento en la comisión trilateral que impulsa la agenda globalista, entonces la proclama de Merz es un desastre.
Alemania que alguna vez fue el espejo en el que se miraba Europa ahora bajo la mirada del desprestigio y la caída económica creyó en la elección de sus lideres, pero Merz de entrada decepciona, si bien no ha sido un político que se haya caracterizado por buscar el consenso, ha destacado por posiciones tajantes y nunca ha ocupado un cargo en el Gobierno.





