Expertos creen que se está haciendo todo mal / “El ejército estadounidense actual es un desastre. A pesar de décadas de gasto militar desorbitado, la fuerza es incapaz de derrotar a un adversario de su misma categoría o casi en el complejo y peligroso mundo actúa” explica el mayor general del ejército estadounidense (retirado) Dennis Laich.
Insiste el experto que la brecha se hace evidente en tres requisitos críticos para ganar una guerra: personal, material y dinero. No es posible ganar sin generar suficientes fuerzas ni compensar las pérdidas materiales a gran escala, con una deuda de 38 billones de dólares.
Hasta 1973, el ejército estadounidense cubría sus necesidades de personal mediante una combinación de voluntarios y reclutamiento, tanto en tiempos de guerra como de paz. La caída de la URSS, permitió reducción de fuerzas de 2,3 millones a 1,3 millones con aumentó de participación femenina. Tras el fracaso de Vietnam vinieron una invasión a Irak y una extendida guerra en Afganistán.
Las fuerzas de voluntarios no son suficientes. En lugar de ejercer su autoridad constitucional para obligar al servicio, el gobierno recurrió a repetidos despliegues de fuerzas activas y de reserva. El resultado: decenas de miles de militares y familias destrozadas por suicidios, TEPT, traumatismos craneoencefálicos, amputaciones, abuso de sustancias y más de 7000 muertes en combate.
Cada vez menos ciudadanos quieren asistir al ejército, rápido paso del 15% al 9% y los elegibles voluntarios se redujo de 30% a 2%, otros indicadores como tasa de natalidad en el país está en mínimos de 1,6 hijos por mujer. Cada vez hay menos gente para ir a la guerra. El miedo a la muerte o lesiones graves permanentes se unen a no querer abandonar el hogar. Nadie piensa en guerras o glorias en un campo de batalla, suficiente es con Netflix.
La alternativa es restablecer el servicio militar obligatorio, pero la probabilidad de éxito es baja, en Europa ya es un fracaso. ¿Qué pasaría si se da una guerra y nadie se presenta?
Con el material sucede algo similar. En la década de 1990, el gobierno estadounidense consolidó su base militar-industrial, en Boeing, Lockheed Martin, RTX, General Dynamics y Northrop Grumman, enormemente rentables y con poder en el Congreso y el Pentágono. Pero sin atender la Estrategia de Seguridad Nacional a 2025, EEUU carece de la capacidad industrial para producir sistemas y municiones modernas a gran escala y debe adaptarse rápidamente a una guerra de bajo costo y gran volumen explica Laich.
Ucrania es un ejemplo devastador de deficiencias materiales. EEUU ha transferido más de 3 millones de proyectiles de artillería de 155 mm, el 1250 % de la producción anual actual. Alcanzar un nuevo inventario tardará dos años.
Reemplazar los sistemas de armas sofisticados es más difícil. Reponer las existencias del misil antitanque Javelin tardaría entre cinco años y medio y ocho años; las del cohete guiado HIMARS, entre dos y tres años, y las del misil antiaéreo Stinger, entre seis y dieciocho años.
La Armada tiene solo cuatro astilleros, lo que garantiza que la reposición de los buques de guerra hundidos tardará años. La Fuerza Aérea enfrenta desafíos similares. Para complicar aún más este problema, ambas ramas carecen de acceso a las tierras raras necesarias para sistemas de armas sofisticados. La escasez de personal sigue siendo similar. La armada tiene déficit de 14 mil marineros; la Fuerza aérea de 1’800 pilotos, incluye 1.100 pilotos de combate
Formar una fuerza laboral productiva competente es otro obstáculo. Una encuesta en 2025, el 80 % de los estadounidenses afirmó que el país estaría mejor si más personas trabajaran en fábricas; sin embargo, el 73 % afirmó que personalmente no les iría mejor.
En el momento, Irán es una poderos fuerza militar de un millón de hombres, una inmensa flota aérea y naval, un estratégico dominio económico y el apoyo de dos potencias como Rusia y china, la preparación por años para el momento de la guerra, pese a ataques a su arsenal nuclear, Irán es definitivamente un rival que mete miedo
«La guerra es el infierno», dijo el general Sherman durante la Guerra Civil. Para muchos estadounidenses, la guerra sigue siendo algo abstracto, ya que no ha vuelto a casa desde entonces. Para quienes están en tierras de guerra, el infierno es el diario vivir.
Una guerra contra Irán será devastadora y probablemente el ingreso a un embate nuclear.




