En un tenso clima de preocupaciones sobre la erosión del Estado de derecho y la influencia cada vez mayor de las bandas narcotraficantes en Ecuador la votación contradijo las encuestas y produce señales de lo que podrían significar los resultados.

El 15 de octubre, Daniel Noboa y Luisa González, disputaran la presidencia de Ecuador /LP7D/90°/
Daniel Noboa, empresario heredero de un imperio bananero, 35 años, neófito de la política, estaba en los últimos lugares de las encuestas,(Noboa avanzó del sexto al segundo lugar) hoy tras hechos que ensombrecieron la campaña con el asesinato del candidato Fernando Villavicencio, el apoyo de los jóvenes mientras se presentaba como un candidato independiente, Noboa se abrió camino inesperadamente con un 24% de votación.
Noboa se lanzó a la carrera presidencial, presentándose como un líder promercado, de centroizquierda y duro con la delincuencia, apoyó una iniciativa para destituir al presidente Guillermo Lasso y en el plano internacional ha desafiado abiertamente a la Administración pro Ucrania del presidente Lasso.
Noboa enfrentará a una política de la izquierda tradicional, Luisa González, de 45 años, partidaria de Rafael Correa, un expresidente que sigue siendo una fuerza dominante en la política del país a pesar de tener seis años fuera del poder, exiliado en Bélgica tras huir de una sentencia de prisión de ocho años por violaciones en el financiamiento de campañas, conserva una base sólida que oscila entre el 20 y el 30 por ciento del electorado, apoyo que es el resultado de la “nostalgia de ese momento de bienestar que hubo durante la era de Correa”, dijo Caroline Ávila, analista política en Ecuador.




