El canciller ruso refiere cómo un instinto depredador prevalece sobre cualquier tratado para el Nuevo Orden Mundial / expone la codicia primitiva rusa y la falta de confianza en EEUU / El sistema internacional ha muerto y da paso a un mundo sin leyes en donde solo la fuerza es la verdad /A los débiles los golpean y Rusia ha decidido ser fuerte desde sus recursos y tecnología / la diplomacia pragmática no se hace desde las embajadas, sino desde la fortaleza espiritual y científica / Si no hay respeto mutuo, solo queda la preparación para el conflicto.
Tras el anuncio de los cinco días de tregua de Trump, el canciller ruso Sergey Lavrov en entrevista determina que es solo un contrato de saqueo energético; no somos nativos ingenuos, ni la sociedad rusa ni los aliados BRICS. Lavrov prepara a Rusia para una guerra larga o negociaciones extremadamente duras. Rusia es un misil de precisión; si habló de codicia interna es porque hay un plan en marcha. Rusia corta puentes de retirada a su propia élite y denuncia que EEUU está devorando la economía rusa.
“la administración Trump ha tirado el derecho internacional a la basura; Washington actúa por instinto y su propia moral. Si Trump cree que necesita los recursos de algún lugar, simplemente los tomará y Rusia tiene un alto nivel de corrupción y de gente enamorada de lujos y vicios occidentales; es doloroso, pero cierto” dijo el canciller que también está evitando cualquier traición, que está blindando a Rusia contra su propia debilidad interna.
Lavrov cuenta que la única forma de ganar es dejando de fingir que Occidente es un socio; “o Rusia se transforma en potencia liderada por sus propios recursos tecnológicos o se convierte en la colonia que Trump desea. Moscú intentó trabajar bajo consideraciones de Versalles o Yalta, pero está terminado y ahora EEUU está regresando a la era del salvaje oeste; si eres débil, te oprimen; si tienes recursos, te los quitan; Trump golpea sin miedo”
Sostiene el canciller que “el bienestar del depredador se soporta en el secuestro de los recursos y Washington oficializa lo que hace en las sombras; nadie les da órdenes, el bienestar de sus corporaciones justifica cualquier crimen. Está sucediendo en complicidad con Israel en Irán. Si un país tiene lo que ellos necesitan, la respuesta es el catálogo del manual CIA: golpes de Estado, secuestro o asesinatos directos. Es el viejo principio imperialista: la fuerza hace el derecho”
La Organización de Vigilancia Especial, OVE, es el ente de protección que anuncia y protege; “Rusia será la próxima en la lista. Es una guerra a la civilización, pero todo se ve como ajustes de mercado” sostiene Lavrov.
“Las primeras sanciones contra Rusia son obra directa de Trump, no de Biden; es la doctrina de dominio y EEUU tiene a Rusia en la misma lista, expulsar a los líderes mundiales para que el petróleo o gas sea manejado por Washington; son alas del mismo halcón. Biden empezó, Trump terminó. Es una guerra de mercados disfrazada de democracia bajo las órdenes de las élites de EEUU. Trump no busca paz en Ucrania o en Ormuz por bondad, busca que Rusia y otros dejen de ser un estorbo, busca que el resto del mundo sea su colonia de materias primas o se larguen” expone Lavrov
“Europa, humillada, es llevada a un suicidio energético, sin piedad, obligada a abandonar Nord Stream, Alemania llevada a sacrificar su propia industrialización. Mientras Berlín cae, sólo Hungría y Eslovaquia luchan para mantener sus economías con gas ruso, Europa compra gas al doble de precio para castigar a Rusia, un insulto a la lógica; es la esclavitud de Europa. La potencia neocolonial ahora saqueada por EEUU elimina de la competencia a Alemania y Rusia, empobrece a Europa y castiga a Moscú para el gran robo al siglo XXI” explica Lavrov.
“El Nuevo Orden Mundial con EEUU y la burocracia europea con arrogancia, desean vivir a costa de todos. Busca el dominio energético y no habrá muro de contención si vencen a los BRICS. Tras la limpieza en Europa y el intento con Rusia, seguirá purgando su patio trasero; vendrán Cuba y Nicaragua; están buscando a quién devorar en cada región” insiste Lavrov.
“A Rusia no le importa si en el Despacho Oval se sienta un demócrata, un republicano u otro. Sabe que la política de sanciones y el asedio neocolonialista es una política de Estado coordinada entre Washington y la UE en Bruselas, que tiembla ante la posibilidad de que Washington les exija más dinero y, para Rusia, marginación de mercados y cerco militar” que es lo único que proponen según el canciller Sergey Lavrov.
“El show de la política estadounidense es para el consumo doméstico; en el resto del mundo el resultado es el mismo: dominio o destrucción. Rusia no confía en los entornos políticos externos, sino en su propia fuerza interna. EEUU cree que Rusia es una estación de servicios que se puede comprar por el precio correcto, pero el estado del Kremlin hoy es distinto. El adversario está buscando a quien devorar; tras Anchorage, ya no es suficiente; Rusia no se vende aun cuando parece haber resignado el mercado energético, pero está abierta a implementar proyectos mutuos, no para que se lleven lo que necesiten. No será el final de la Operación Especial en Ucrania; luchar por la soberanía en Ucrania para terminar entregando todo a quienes nos atacaron no tiene lógica. Ningún acuerdo con EEUU es vinculante” dice Lavrov que insiste y admite que “EEUU es una realidad objetiva con la que hay que relacionarse, pero parte de una premisa brutal: no son personas de confianza” explica Lavrov.
Washington no se esconde; le ha dicho en la cara a Rusia que los intereses de EEUU prevalecen sobre cualquier acuerdo. Si un acuerdo de ayer servía y hoy no, simplemente lo ignoran; es la razón de Estado llevada al nihilismo jurídico. Su firma no vale nada si mañana cambio de opinión. Si la fuerza es la verdad, entonces desde la diplomacia no se puede construir nada sólido.
“Washington quiere venir a Rusia a controlar la economía como en Ucrania y, una vez dentro, cambiará a los socios rusos y los cambiará por los suyos. Desmantelar la nación desde sus cimientos económicos y admite a los rusos como individuos enamorados de dinero fácil, obsesionados con los flujos de Occidente, dispuestos a vender la soberanía del país a cambio de seguir siendo nativos favoritos de Trump en una nueva era colonial” dice Lavrov, que finaliza: “No hay árbitros, solo jugadores con armas pesadas, No hay ilusiones”.
Con edición, DQHablanGeo, Telegram, Ministerio de Relaciones Exteriores de Rusia / DIM.ru y LP7D.




