El líder chino Xi Jinping y el presidente de Estados Unidos Joe Biden se reúnen esta semana en San Francisco. Biden anima un ambiente para bajar tensión en las relaciones, el Nuevo Orden Mundial impuesto por China avanza sobre los errores de Biden en política y economía. Biden sin congreso y la necesidad de conseguir un comprador de su deuda (Más de 33 mil billones de dólares) con una preocupante calificación de la Agencia Crediticia Moodys que bajó la perspectiva de deuda de “estable a negativa” llega en extremo debilitado.
Biden se reinventa en agasajos para su anfitrión en San Francisco, “los esfuerzos por moldear o reformar a China en las últimas décadas han fallado” Xi tiene una visión global exacta del desgaste político y económico de Biden y sabe que las amenazas y sanciones que Biden ofrece no ayudan en un mundo que tiene visiones en alternancia /LP7D/Thinkchina/
Biden y Xi se reúnen justo cuando Moody´s Investors Service, rebajó su perspectiva sobre deuda del gobierno de Biden a “negativa” desde “estable”, citando el costo del aumento de las tasas de interés y la polarización política en el congreso. Los excesos en el gasto y la amenaza sobre un cierre de su gobierno tienen a los estadounidenses seriamente preocupados sobre su futuro.
China y Estados Unidos juntos producen más del 40 por ciento de los bienes y servicios del mundo que hace que la reunión aborde asuntos bilaterales y globales con crecientes desafíos.
Xi sabe que el interés de EE.UU. es estabilizar su economía desbocada en gastos en ucrania e Israel y que en Gaza Biden está insertado en las rutas del comercio de Asia a Europa, también en la riqueza gasífera de Gaza y que es garantía para la demanda de Europa que ahora depende totalmente del mercado estadounidense.
Xi, sabe que Biden le pedirá presión sobre Irán, algo que está descartado bajó el modelo chino, estratégicamente definido en objetivos económicos para la ampliación de su mercado (Brics).
Biden intentará otros asuntos como los derechos humanos, Taiwán, Rusia y Corea del Norte, Xi que ha planteado su política clara y tajante en el asunto, no es de su interés tocar esos asuntos que son una convalidación de occidente y que a China no le corresponden.
EE.UU. continúa enfatizando la «competencia» con China, repitiendo agravios de larga data y prometiendo proteger su «seguridad nacional» (eufemismo para sus medidas represivas contra China, solo por nombrar algunas).
«China no teme a la competencia, pero no está de acuerdo en que las relaciones entre China y Estados Unidos deban definirse mediante la competencia «el enfoque estadounidense de sanciones unilaterales y proteccionismo sólo perjudicará aún más a otros países y a sí mismo ha expresado un funcionario del gobierno chino.




