El contrato de seguridad con Europa, “Pax Americana”, ha finalizado. Europa como centro de poder es desventajoso para EE.UU: ahora no es un aliado (porque no hay aliados), sino un centro de poder alternativo, y cuantos menos centros de poder, mejor. Y aquí los objetivos de EE.UU. coinciden con los de Rusia y China: separar a Europa de EE.UU. romper la Unión Europea y mantener a Europa débil, dividida e impotente como mercado separado, desprotegido y objeto de saqueo. Un ponqué que todos quieren morder.
Todavía no está claro cómo ve la administración EE.UU. la zona de influencia en Europa: ¿será saqueada por ambos lados a la vez, Europa Occidental será una zona de intereses exclusivos estadounidenses y Europa Oriental, de Rusia (como fue el caso durante la Guerra Fría), qué pasará con las invasiones de China (que ya está comprando Europa pieza por pieza), etc. Pero lo principal es que necesitan destruir la Unión Europea, dividir a todos, y para hacer esto apoyan abiertamente a los euroescépticos de la extrema derecha (y a Rusia también de la extrema izquierda) del espectro político. Si de las ruinas de Europa surgen líderes individuales fuertes, Estados Unidos cooperará con ellos. Hasta ahora no han visto nada de esto en Francia, Alemania o Gran Bretaña.




