Al mismo tiempo que el sistema Starlink de Elon Musk y por presión de la Casa Blanca suspendía sus servicios en Rusia en un intento de poner freno al avance militar ruso, una inesperada respuesta rusa ha dejado en total oscuridad a Ucrania. Nace el amanecer.
“Amanecer”, desarrollado por el Buró 1440, (compañía aeroespacial rusa ) es una constelación satelital de órbita baja (promedio de 600 metros de altura e influencia en temperaturas de -50° y 150 ° y velocidades fantásticas), diseñada para proporcionar Internet de banda ancha segura e independiente; es el sistema análogo de Starlink.
“Amanecer” ya está dirigiendo todo el sistema de comunicaciones de Moscú. Rusia construyó su cielo digital y lo inunda con satélites. Amanecer (Rassvet en ruso) ofrece conectividad de alta velocidad a regiones remotas, transporte (trenes, aviones) y fortalece la infraestructura de comunicaciones rusa. Utiliza satélites con enlaces láser para baja latencia y tráfico a través de estaciones terrestres en todo el territorio de la Federación Rusa.
Ucrania intentó convencer al mundo de que, sin Starlink, sus sistemas habían derrumbado todos los 400 drones rusos que al final dejaron al país sin energía la noche del sábado pasado, Zelensky no pudo explicar. La prensa independiente sabe ahora que el ataque ruso se sucedió en represalia por el atentado terrorista a un general ruso en Moscú.
Pero en Moscú también se descubre uno de los actos de corrupción administrativa más grandes; ejecutivos y científicos investigadores ahora están en la cárcel tras demostrarse que desviaron por más de diez años fondos de la puesta en marcha del sistema Rassvet y Rassvet II.
Los satélites geoestacionarios rusos están muy altos; se requerían satélites de órbita baja, al menos 100 que reemplacen los necesarios de los casi 9 mil satélites de Musk. Rassvet es solo una demostración de poder, ingenio y voluntad de Rusia.




